A Álex le gusta improvisar y a mi también, improvisar es todo un arte y en muchas ocasiones se menosprecia en relación a la planificación.
A veces planificamos, planificamos y planificamos y cuando vamos a ejecutar las cosas, no salen tal como lo habiamos pensado.
En cierta forma es tiempo y dinero perdido.
Recuerdo una vez que planificamos una negociación y tenia una compañera alemana, lo planificamos todo, por que lo preparamos muy bien, teniamos tiempo. Recopilamos información, argumentos y contra argumentos, estrategias emocionales, ambiente, puntos A B y C objetivos a alcanzar … ella incluso propuso hacer una parrilla con estos puntos (todo muy cuadriculado, tipico alemán que no dejan escapar ni un punto ;-), hasta que dijimos ya basta…
Cuando fuimos a realizar la negociación entramos en una discusión en espiral, y no habia forma de entrar en acuerdos, al final cuando ya no teniamos más tiempo y bajo presión, realizamos los mismos.
Aquello que planificamos nos sirvió de más bien poco, solo para saber que es lo que pretendiamos y que es lo que consegimos.
Pero la negociación no salió tal como planteamos.
De esto lo que más aprendí fue precisamente eso, que puedes pasar mucho tiempo planificando (invirtiendo tiempo) y después las cosas salen de una forma distinta, y si no es por las habilidades que tienes no sacas provecho.
Aún así también hay que decir que si no sabes a que puerto quieres llegar, no hay ningún viento favorable.


